DESAPRENDER
Me olvido por el sueño.
Estoy lejos
de conocer tan tremenda ansia
de acabar conmigo y con
los ojos que me engañan.
La suave angustia
de morar en mi misma
aunque se permita.
Busco paisajes
más allá de las lomas,
palpita la ausencia
y el desconcierto pues
aunque crea saber
jamás me diré nada,
no por la falta de orden
ni
por desaparecer, sino
por lo que habita en mi apariencia.
Por favor, qué poeta máximaaa, me llevo veinte
ResponderEliminar