TÚ HOY NO VISTES AMAPOLAS
Vamos a dejar que
languidezca un poco
el azul de mis días y
también mis brazos y mis manos
en tu tinta.
No desgarres levemente
de nuevo
como quien abraza el frío del cuchillo.
Porque ya he cortado las noches
de fría plata y no hay más que contar
solo una rajita en el pecho al acostarme.
languidezca un poco
el azul de mis días y
también mis brazos y mis manos
en tu tinta.
No desgarres levemente
de nuevo
como quien abraza el frío del cuchillo.
Porque ya he cortado las noches
de fría plata y no hay más que contar
solo una rajita en el pecho al acostarme.
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