DESAPRENDER
Me olvido por el sueño. Estoy lejos de conocer tan tremenda ansia de acabar conmigo y con los ojos que me engañan. La suave angustia de morar en mi misma aunque se permita. Busco paisajes más allá de las lomas, palpita la ausencia y el desconcierto pues aunque crea saber jamás me diré nada, no por la falta de orden ni por desaparecer, sino por lo que habita en mi apariencia.